«Necesito una cámara más grande, necesito viajar, necesito otro objetivo, otro flash, más accesorios, no tengo tiempo, me faltan conocimiento, el clima no acompaña, no tengo tiempo, a nadie le gustan mis fotos»…

¿Y si damos vuelta la situación? ¿Y si usamos cada una de estas «limitaciones» para crecer como fotógrafos? En vez de decir «No tengo la cámara que necesito» digo «Voy a exprimir todas las potencialidades de mi equipo». Si en vez de decir «el clima es pésimo y no puedo tomar fotos» digo «Veré que fotos puedo hacer con esta lluvia o este viento». Todo es cuestión de saber cambiar de perspectiva y sacarle partido a la situación. Nadie crece quejándose sobre lo que no puede sino poniéndose creativo con lo que tiene a la mano. Ojo! Y con esto no quiero decir que no aspire a más equipo, a viajar, a disponer de más tiempo, sino que no se quede en los laureles siempre ESPERANDO las condiciones perfectas. Este suele ser uno de los errores más comunes en quienes se estancan a la hora de fotografiar (lo digo por experiencia propia, también me he quejado por lo mismo y con el tiempo me pude dar cuenta que eran sólo excusas).

Así que empezamos por parte. Le voy a facilitar algunos trucos para sacarle el máximo provecho a cada situación que usted crea «limitante».

EQUIPO FOTOGRÁFICO

«No tengo el equipo adecuado o el que quisiera para tomar buenas fotografías.»

fotografía tomada de internet

Como ya hemos hablado en otros posteos, si usted es de los que piensan que es la cámara quien hace la fotografía y no usted, ya empezó con el pie equivocado. Una cámara de mayor gama podrá ofrecer mayor nitidez, mejor enfoque, mayor posibilidad de captar la luz ambiente, menor profundidad de campo, etc. Pero… no hará fotos bonitas. Las fotos las hace USTED Y sólo usted. No se olvide que la cámara es sólo una herramienta pero el creador de la imagen es usted.

Cabe aclarar también, como hablamos en el posteo sobre CÁMARAS, que es cierto que uno debe adecuarse al equipo con respecto a las necesidades reales. Si usted decide ir a cubrir un evento, por ejemplo una boda, con un teléfono móvil, se encontrará SUMAMENTE LIMITADO. Acá estamos hablando de que si usted desea hacer fotografía por el placer de hacerlas, no existen las limitaciones. En todo caso, usted deberá aprender a manejar muy bien la composición, la luz, los parámetros de su equipo, antes de aventurarse a registrar una boda.

Entonces, con el equipo que usted tiene a mano puede practicar primero, y ante todo, como funciona la luz. Cómo se ven los mismos objetos en diferentes momentos del día, como los afecta la luz, la dirección, al intensidad, el color. Cuanta luz es necesaria si los elementos se mueven. Es recomendable también poner especial empeño en la composición fotográfica. ¿Que deseo fotografiar? ¿Cuál es el centro de interés de mi toma? ¿Dónde lo ubico? ¿Toma vertical u horizontal? Puede trabajar también los diferentes planos, las diversas alturas. Más cerca, más lejos (y como varía la profundidad de campo con ello).

Es sugerencia que a la par de estas actividades (o si lo ha hecho antes mucho mejor), lea el manual de su equipo para poder estar seguro de utilizar TODAS las posibilidades que el mismo le ofrece. Vale aclarar en este punto, que sólo leer el manual no le asegurará sacarle el máximo partido por si sólo. Es como leer el manual de un automóvil, usted no lo conducirá mejor por leerlo de punta a punta, pero sabrá donde se encuentra el levanta vidrios o la luz de giro, así como sabrá para que sirve cada botón de su equipo y como aprovecharlo al momento de gatillar.

En cuanto a los accesorios, la gran mayoría son, en un principio, indispensables. Es cierto que la comodidad que algunos nos brindan es extremadamente útil para algunas situaciones, pero podemos valernos de elementos caseros hasta poder adquirirlos.

Cuando comencé a realizar fotografías en exteriores hace algunos años, mi presupuesto era muy acotado, y no tenía el dinero suficiente para comprar una pantalla reflectora 5 en 1. Entonces iba a las sesiones con: una cartulina blanca y una negra, una sábana blanca (para suavizar luces), un protector solar para parabrisas de automóviles para el reflejo plateado (que me prestaban) y un pedazo de tela dorada (con las que se hacen los sombreros de cotillón). OBVIAMENTE no era lo más cómodo del mundo, pero las fotos salían igual, y el efecto era el mismo.

Cuando necesitaba utilizar luces extras, acudía a linternas, reflectores, un velador… Obviamente, las fotos que hacía en casa, no daba para ir a un bautizo con un velador y un cable largo, claro está.

Lo que intento decir, es que uno debiera sacarle el máximo provecho y en el camino el resto de los accesorios van a ir llegando. Cuando comencé con la fotografía QUERÍA TODOS los accesorios del mundo, TODOS. Y con el pasar de los años, me fui dando cuenta que particularmente soy de las que prefieren andar livianas, y hasta el día de hoy, mi equipo sigue siendo una cámara (réflex, si, trabajo de ello), un lente 50 mm, un trípode y un flash (que prácticamente nunca uso, salvo en algunos eventos). Y un equipo analógico herrrrrrmoso (que uso cuando consigo insumos a buen precio). Y disfruto muchísimo de todo el equipo, aún cuando todavía sueño con un 35 1.4 art (pero que claramente no está entre de mis prioridades).

LUGARES

«En mi localidad no hay lugares lindos y no viajo seguido».

MI hermana y la enredadera de su patio

Esta es la afirmación que le sigue en orden de excusas. Claro está que cuando vamos a lugares que no conocemos, con vistas increíbles y costumbres nuevas, nos inspiran, nos llenan de ganas de tomar fotografías, pero no todos disponen de tiempo y el dinero suficiente como para realizar estos viajes legendarios. La verdad es que el desafío está en poder encontrar lugares bellos en donde estemos.

En mi caso, por ejemplo, el 90 % de las fotografías que tomo, son en mi casa y alrededores. Y mi casa es bien pequeña y el lugar donde vivo no es el más fotogénico que digamos, pero siempre encuentro algo nuevo que fotografiar. Armo escenarios, los desarmo, encuentro una nueva luz, la hago. Y cuando por fin tengo la suerte de poder viajar, claro, exprimo la experiencia (aunque no siempre, lo admito, a veces estoy tan metida dentro del vagabundeo que me olvido que llevo la cámara).

Lo cierto es que si sólo esperamos el momento de viajar nos iremos perdiendo pequeñas delicias diarias dignas de ser fotografiadas.

TIEMPO

«NO dispongo del tiempo suficiente para hacer fotografías».

Y acá la pregunta del millón: ¿cuánto es el tiempo que usted considera es necesario para hacer fotografías? ¿Un día completo? ¿Una semana? ¿Un mes? ¿Cuántas fotografía desea tomar por día?

Déjeme decirle que con 10 minutos diarios, alcanza. Pero claro, hay que hacerse del hábito de TODOS LOS DÍAS tomarse tan sólo esos minutos para hacer fotografías. Si hace la cuenta, dispondrá de más de una hora semanal para hacer las fotos que quiera. Empiece por su casa, camino al trabajo (si no maneja), en un momento con la familia. Comience con lo que tenga a disposición, y tenga en mente alguna fotografía que quiera hacer especialmente cuando encuentre más tiempo en su agenda.

CLIMA

«Llueve, hay viento, hace frío, hace mucho calor».

¿Y si en vez de preocuparnos por el mal tiempo nos desafiamos a hacer fotografías bajo esas condiciones? Si pudiera hacer una fotografía de la aurora boreal en Islandia, seguramente el frío no le haría perder la oportunidad. Entones ¿por qué no salir los días de frío?. Si afuera está lloviendo, tenga la cámara preparada para captar algún que otro rayo, o téngala lista para salir apenas cese el agua y aproveche la magia que queda luego de un aguacero (charcos, gotas, reflejos…).

CONOCIMIENTOS

«No sé lo suficiente sobre fotografía»

Esta, a mi forma de ver, es la limitación mental más grande de todas. Nadie nació sabiendo. Y es una gran oportunidad para, justamente, aprender más. Lea, practique, practique, vuelva a leer otra cosa y vuelva practicar mil veces más.

En el posteo sobre APRENDER hay una gran lista de lugares donde usted puede acceder a información sobre TODOS los temas de fotografía que se pueda imaginar. La ventaja del conocimiento al alcance de la mano. Y si no le gusta internet, vaya a una biblioteca (vuelvo a repetirlo, no muerden).

RECONOCIMIENTO

«Mis fotos no gustan lo suficiente»

He dejado especialmente este apartado para el último ya que por lo general suele ser el motivo más llamativo por el que uno no hace fotografías. He escuchado infinidad de veces en mis clases a alumnos decir que dejan de hacer fotografías porque a nadie les gusta, o porque no tienen la cantidad de «me gusta» que quisieran, etc, etc, etc. y se sienten frustrados.

La fotografía no es la aprobación del otro, es lo que siento, lo que cuento, lo que elijo ver, lo que decido decir. Y si al otro no le gusta, NO PASA NADA. No tiene por que gustarle a nadie más que a mí. Y si usted deja de fotografiar, mucho menos le gustará a alguien (si es lo que usted aspira).

Use cada una de estas LIMITACIONES para aprender, para cometer todos los errores que tenga que cometer (así es como mejor se aprende, equivocándose). Sáquele jugo a la partida, y no deje de perseverar en el increíble hábito de hacer fotos, sólo así se aprende, siguiendo, siguiendo, siguiendo.

Y quédese tranquilo, que estas serán sólo las experiencias que lo lleven a apreciar cuando llegue ese gran viaje, ese gran equipo soñado, esa semana completa para hacer fotografía, porque habrá podido nutrirse y haberse empapado de aprendizaje para las fotografías de sus sueños. USE estas limitaciones a su favor, tómelo como un desafío, como la posibilidad de aprender, de equivocarse, de crecer como fotógrafo.

Ahora que no tienen más excusas… SALGA A FOTOGRAFIAR!!!


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