La siguiente pregunta no suele ser muy habitual, pero para mi es trascendental: ¿PARA QUE FOTOGRAFÍAS?

Y la pregunta no se refiere al “por qué”. El por qué resulta más elemental: porque lo sabe hacer, porque le gusta, porque se gana la vida con ello, porque viene de familia de fotógrafos, porque quiere salir más lindo en las selfies, etc, etc, etc.

Déjeme decirle, que el “para que” no resulta siempre tan sencillo, porque también puede ir mutando. Muta con el tiempo, muta con los intereses en un momento determinado, muta con los vínculos, con el entorno social, son las posibilidades económicas, muta como va mutando uno. MUTA. Hay tantos para qué… para mostrar los lugares que visito, para pasar el tiempo (podría haber elegido cualquier otra opción, pero escogió la fotografía).  Tal vez en un momento determinado puede ser para callar la mente, para introspección. Posiblemente en otro sea para guardar momentos preciados. Y… quizás en otro sea para decir algo que con la palabra no lo logra, aún. Probablemente en un principio sea para mostrar algo que usted cree que los demás no pueden identificar, y luego se convierta en una búsqueda de algo que uno mismo no pueda advertir y lo busca en imágenes. No siempre es algo preciso, no es algo claro, exacto. Por suerte, algunos sí lo saben, o por lo menos,  lo intuyen.

Ojalá la fotografía le sea sensible y no el mero acto de sólo sacar fotos. Es correcto e inevitable proceder de esta manera al comienzo, porque así va tomando hábitos, agudiza su ojo, sus preferencias… pero luego… pregúntese para qué está eligiendo esa imagen y no otra. Sienta, piense, cuestiónese, es un buen ejercicio para comenzar a hacer fotos.

Si me remito a mis “para qué”, no siempre han resultado tan evidentes. Y se han reformulado tanto como he ido cambiando.

Mi búsqueda ha tenido más relación con usar la cámara como vehículo, como motor para otros ámbitos, por ejemplo, para la docencia. Si bien tomar fotografías es mi gran cable a tierra, mi gran pasión es la docencia. Al momento de pararme frente un grupo de personas, me permito hablar no sólo de técnica o estética, sino de lo que para mí significa la fotografía. Sigo sintiendo, cada día más fuerte, que en mí, la fotografía es una EXCUSA PARA TODO. Mis para qué son abundantes, diversos. Algunos son pasajeros y otros perennes, se modifican, se transforman.

Un gran ejemplo para mi sobre esto que le hablo,  es el fotógrafo brasilero Sebastião Salgado.

De ser doctor en Economía y trabajar para el Ministerio de Finanzas de Brasil, cerca de sus cuarenta años decide dejarlo todo para dedicarse a la fotografía. Trabajando para el gobierno de Brasil, Salgado se opuso a la entrada de la dictadura militar, por lo que se tuvo que refugiar en París. Posteriormente se mudaría a Londres desde donde lo enviarían intermitentemente a África para realizar proyectos de desarrollo. Es en estos viajes donde Salgado se enfrentaría directamente a la pobreza extrema y comenzaría a documentar todo lo que estaba presenciando.

Al regresar, decide dedicarse de lleno a la fotografía, por lo que vendería varias de sus posesiones para adquirir el equipo fotográfico que necesitaba. Comenzó fotografiando desde bodas y retratos, hasta dramas sociales y humanos.

Se especializa entonces en estos viajes a registrar las condiciones de vida de las personas más desfavorecidas: trabajo en condiciones inhumanas, pobreza extrema, hambre y desplazados por la guerra.

Sin embargo, luego de registrar la muerte de cerca durante muchos años, decide alejarse, para luego volver a la fotografía a partir de su trabajo GENESIS, donde plasma el respeto hacia la naturaleza. Su trabajo hasta hoy sigue siendo uno de los que más me cala hondo.

Sin embargo, sostengo, que la esencia de Salgado, la profundidad de su mirada, fue siempre la misma, CREAR CONCIENCIA, ya sea desde la protesta con  la imagen cruda, para luego crear un diálogo desde la bondad y el respeto. Pero intuyo que sus para qué fueron cambiando de acuerdo al momento, la necesidad, las formas, el mensaje, el impulso.

En los siguientes links les dejo por si gustan escucharlo en una increíble y motivadora charla y el enlace a su documental LA SAL DE LA TIERRA.

En este nuevo ejercicio, lo que me gustaría proponerle, es que se pregunte,  PARA QUÉ FOTOGRAFIO? Por si le resulta difícil al principio, le doy una lista con pistas… y… que se lo responda en una imagen. Esa imagen, debe expresar su respuesta. Y si piensa que todavía no lo tiene, no se asuste, aparecerá mientras más fotos haga y solito saldrá a la luz.

  • Para guardar un momento especial
  • Para desarrollar la creatividad y la expresión
  • Para contar una historia
  • Para jugar
  • Para aprender a observar
  • Para conocerme
  • Para conocer al otro
  • Para conectar con lo que fotografío
  • Para sanar
  • Para imaginar y  soñar
  • Para transformarme en el personaje que quiera ser
  • Para llenarme de belleza
  • Para compartir
  • Para hacer amigos
  • Para estar solo
  • Para estar acompañado
  • Para probar nuevas experiencias  
  • Para olvidar y no pensar
  • Para recordar
  • Para ayudar
  • Para conocer lugares, personas, costumbres, otros modos (y respetar)
  • Para aprender
  • Para protestar
  • Para investigar
  • Para experimentar
  • Para creer en la magia

Un consejo antes de irme. Si cuenta con un cuaderno o una bitácora, le recomiendo ir tomando notas. Poner en palabras lo que en su cabeza anda divagando es una de las primeras herramientas que nos permiten aclararnos y comprender la búsqueda.

Nos vemos en el próximo ejercicio creativo!!!


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